martes, 14 de octubre de 2008

VUELO 93


Reportes recientes demuestran que la tripulación y los pasajeros de los aviones que el 11 de septiembre del 2001 se estrellaron contra el World Trade Center y el Pentágono actuaron de acuerdo a lo esperado; se comportaron acorde al modelo de pensamiento derivado de la experiencia, esto es: entre más cooperen los pasajeros y la tripulación con los secuestradores, mayores son las posibilidades de sobrevivir.
Pero la historia del 9/11 fue muy diferente. En esa ocasión se trataba no sólo de secuestradores, sino de "terroristas suicidas" y estaban utilizando las aeronaves como proyectiles para provocar la mayor cantidad de muertes, algo nunca visto en la historia de los atentados a la aviación comercial. El Vuelo 93 Sin embargo, algo diferente sucedió con el vuelo 93, aquél que se estrelló en un área despoblada del estado de Pennsylvania. Al parecer, algunos de los pasajeros recibieron información (mediante llamadas al celular) de que los secuestradores estaban operando bajo un modelo completamente diferente; esto provocó que miembros de la tripulación, apoyados por los pasajeros, tomaran una decisión nunca vista: hicieron que el avión se estrellara.De acuerdo a los reportes, gracias a la información que recibieron los tripulantes del vuelo 93 se frustraron los planes de los terroristas, y también se alteró el modelo tradicional de pensamiento que indica cómo lidiar con secuestradores.El nuevo escenario les planteaba que debían de pelear contra los secuestradores y detener la aeronave a cualquier precio.
Esto demuestra que las personas que viajaban en el vuelo 93 tuvieron el valor de confrontar un conocimiento previamente aceptado, y tomaron una decisión, pagando con sus vidas y salvando otras.Las personas secuestradas en vuelo 93 calcularon sus riesgos y cambiaron el modelo de pensamiento. Quienes pelearon contra los secuestradores (como se supone que sucedió) e hicieron que la aeronave se estrellara, crearon una oportunidad que no tuvieron las 5 mil personas que fallecieron en el World Trade Center y el Pentágono. Todo esto gracias a la información que recibieron, y al valor de cambiar un modelo de pensamiento. La vida de 40 personas lo avala. Modelo de pensamiento Sin embargo, los seres humanos no siempre actuamos tan racionales como decimos, porque no tomamos decisiones basados en hechos o información, más bien nos apoyamos en experiencias y en conocimiento previamente adoptado. Interpretamos los acontecimientos no siempre apoyándonos en datos, sino en la forma en que pensamos, en lo ya conocido, decidimos de acuerdo a nuestros paradigmas.
Aunque a algunos nos cuesta trabajo aceptarlo. Vale la pena intentarlo Sin embargo, a las personas y empresas que se han atrevido a romper la inercia de los modelos mentales les ha ido bien. Un ejemplo, en lugar de "pelear" contra los sitios que ofrecen música sin pagar derechos, mejor hay que hacerles la competencia en forma legal, y así se desarrolló el concepto de iPod, un aparato para "bajar" melodías de internet (para Mac y PC) a 99 centavos de dólar cada una. El iPod sirve también para grabar música de la computadora y es el éxito comercial del momento: utilidades netas por 46 millones de dólares hasta al pasado mes de abril.Otro ejemplo, Howard Schultz y su concepto de las cafeterías Starbucks, un éxito empresarial dentro y fuera de Estados Unidos. Quién iba a pensar que hubiera personas dispuestas gastar 5 dólares en una taza de café. Starbucks demostró que no sólo las franquicias de comida barata y rápida (y chatarra) son buen negocio. Schultz se atrevió a romper con el modelo de pensamiento predominante, hizo la prueba, y ahí están los resultados: 5 mil 784 cafeterías abiertas en Estados Unidos y 2 mil 335 en el resto del mundo (datos de junio del 2004).
¿Cómo evitarlo? Procure ser más cuidadoso de no caer en los errores que provocan los modelos de pensamiento, los paradigmas. Preste un poco más de atención en las siguientes situaciones: a) Cuando crea tener todas las respuestas y estar 100 por ciento seguro de tener la razón. b) Cuando tome decisiones demasiado "cómodas", que confirman lo que siempre ha creído o pensado. c) Cuando caiga en conclusiones simplistas, rápidas, sin validar con otras personas (especialmente con aquéllas que no piensan igual que usted). Recuerde que tomar decisiones apoyados en los modelos de pensamiento preexistentes no siempre es lo acertado.Reconozcámoslo, algunas de las decisiones las tomamos basándonos en prejuicios: en opiniones previas acerca de algo que conocemos poco o mal. Recordemos que la palabra pensar proviene del latín "pensare", y era un vocablo que se utilizaba para expresar el acto de pesar o calcular.Porque al tomar decisiones se supone que es esto: pesar, calcular los riesgos contra las oportunidades, basándonos en hechos concretos, no sólo en formas de pensar previas.
Tal como lo tuvieron que hacer los tripulantes del vuelo 93.
Antes de quejarnos de las condiciones del mercado, los jefes, los subordinados, la competencia de los chinos, la guerra de precios, etcétera, consideremos la posibilidad de que las causas de nuestra situación (económica, familiar, moral, etcétera) sean nuestros modelos mentales. ¿Usted, se anima?"El hombre es el único animal capaz de ignorar (y falsear) los hechos para demostrar que tiene la razón".

La última vez que se publico un artículo sobre el vuelo 93, el avión que el 11 de septiembre del 2001 se estrelló en el estado de Pennsylvania, antes de llegar al sitio (supuestamente Washington, D.C.) en donde los terroristas pretendían matar a más personas utilizando la aeronave como misil. Se utilizo este trágico evento como un ejemplo de los modelos de pensamiento.En aquel artículo se describio cómo es que el modelo de pensamiento anterior al 11 de septiembre (9-11, como lo abreviaron los medios de comunicación estadounidenses), indicaba que cuando una aeronave era secuestrada lo ideal para mantener la seguridad de los pasajeros y la tripulación era cooperar con los plagiarios. Este modelo ya no aplica.En el vuelo 93 (y el pasado 23 de julio apareció nueva evidencia que lo reafirma) la tripulación y los pasajeros tuvieron la oportunidad de ser advertidos de que la aeronave iba a ser utilizada para matar a personas en tierra, como le sucedió a los vuelos que destruyeron las Torres Gemelas y una parte del Pentágono. Con esta información, la tripulación y una parte de los pasajeros rompieron con el modelo de pensamiento predominante y lucharon contra los terroristas. El final del vuelo 93 todos los conocemos.Pero el resultado de lo acontecido el 11 de septiembre es mucho más significativo: más de 2,600 personas murieron en las Torres Gemelas; 125 murieron en el Pentágono; y 256 fallecieron en los cuatro aviones. Todo esto lo provocaron tan sólo 19 jóvenes árabes que viajaban en Primera Clase, hablaban mal inglés y estaban armados con navajas de bolsillo, cuchillas para abrir cajas (conocidas como "cutters" o "exactos"), y latas de gas lacrimógeno y aerosol con pimienta; todo esto pasó inadvertido para el personal de seguridad de varios aeropuertos en los Estados Unidos. El resultado final es que una veintena de fanáticos causó más muertes que el ataque a Pearl Harbor.¿Por qué pasaron inadvertidas las navajas de bolsillo, el gas lacrimógeno y el aerosol con pimienta a los guardias de seguridad? Por que el modelo de pensamiento predominante en aquel momento, en cuanto a ataques terroristas a aeronaves, indicaba que lo que se tenía que evitar a toda costa era que una bomba estuviera a bordo de un avión. Por esta razón antes del 9-11 el personal de seguridad en los aeropuertos buscaban principalmente material explosivo. El temor a una bomba se incrementó después del incidente del 21 de diciembre de 1988, cuando el vuelo 103 de Pan Am explotó sobre el poblado de Lockerbie en Escocia. Así sucede frecuentemente, los eventos de impacto provocan que nuevos modelos de pensamiento se instalen en las personas y operen como prioridad.
Ahora, después de los incidentes del 11 de septiembre del año 2001, el modelo de pensamiento predominante indica que hay que evitar que cualquier tipo de objeto punzo-cortante sea portado por un pasajero de un avión. Por esta razón, si usted lleva consigo un cortauñas, abrecartas, agujas de tejer, etcétera, es muy posible que le sea retenida. Aunque déjeme decirle que desde el año 1998 ya existía la sospecha de que los terroristas subieran a un objeto volador una bomba para atacar a las Torres Gemelas, en diciembre de ese mismo año, George Teneet, el director de la CIA, escribió en un reporte: "Estados Unidos está en guerra con Osama Bin Laden"; y finalmente, en el verano del año 2001 se interceptaron 33 comunicaciones que comentaban sobre un inminente ataque con explosivos en territorio estadounidense. ¿Fue un ataque sorpresivo e inesperado?Si ustedes tienen la oportunidad (y el interés), lean el reporte de 585 páginas que preparó la Comisión Nacional de Ataques Terroristas de los Estados Unidos. En este documento se señala: "Nosotros creemos que los ataques de septiembre 11 revelan cuatro tipos de errores: de imaginación, política, uso de las capacidades y administración de los recursos. ¿Cómo la ven? Permítame aterriza esta idea en el ámbito de las organizaciones donde usted y yo laboramos: ¿Qué podemos aprender de todo esto?En su organización: ¿Qué tipo de eventos catastróficos pueden y deben ser evitados a toda costa? ¿Qué modelo de pensamiento predomina en este momento en su organización? ¿Qué huecos pueden estar siendo desatendidos en su organización? ¿Qué movimiento sorpresivo estarán preparando ahora mismo sus competidores y usted ni siquiera se ha puesto a pensar en esto?Roberta Wohlstetter escribió: "En condiciones de incertidumbre las personas tienden a predecir los eventos en la forma que ellas desean que sucedan". De manera que no es suficiente ponerse a pensar en el futuro, hay que cambiar primero el modelo de pensamiento, salirnos de lo conocido y pensar en términos completamente nuevos. Esto es lo que nos ha enseñado la historia del 11 de septiembre.
Y como dijo Sir Michael Howard, líder del Partido Conservador de Inglaterra: "Conocer la historia puede que no nos haga más inteligentes para el próximo evento, pero sí nos puede hacer más sabios para siempre".
"La gente no se resiste al cambio, se resiste a cambiar".

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