viernes, 9 de julio de 2010

PRACTICA MI JEFE LO QUE PREDICA?


Para liderar con el ejemplo hay que tener, definitivamente, firmes convicciones. Los líderes pueden hablar con vehemencia acerca de su visión y de sus valores, pero si sus conductas no son consistentes con sus declaraciones, su gente inexorablemente les perderá el respeto y les dará la espalda. Es ese respeto la piedra angular para la consolidación de cualquier empresa. 


Los líderes exitosos, en el largo plazo, son los consistentes con sus creencias, son persistentes en la prosecución de sus visiones y siempre están atentos acerca de las pequeñas cosas que les ocurren a quienes lo rodean. Se preocupan y ocupan de las personas. Esto es lo que hace a la gran diferencia.


“Toda Visión necesita management, energía y concreción”, dice Jim Kouzes, Los grandes sueños, no pueden llegar a ser significativas realidades sólo con ideas, hay tener y llevar adelante planes de acción. Hay que saber dirigir proyectos con un rumbo, hay que “ver” más allá de la cotidianeidad. Hay que tener idoneidad, por ello hay que prepararse, en serio, para la formación permanente. Los líderes son observados en sus modos, formas y contenidos de lo que hacen.


Una organización, básicamente, es la combinación de capitales, tecnologías, infraestructuras y personas que producen riquezas. Las tecnologías son generadas y puestas en disponibilidad con una velocidad pasmosa. 


El recurso con “menor elasticidad” es el de las personas bien entrenadas, motivadas y dispuestas a aportar su talento y compromiso a una organizacion.


El trabajo de un líder debe abocarse al incremento del potencial que cada individuo tiene (para que luego pueda aplicarse efectivamente en los puestos de trabajo y enriquezca el desempeño), al desarrollo de las capacidades y a la motivación de la gente a su cargo, sin olvidarse que tiene el mismo compromiso consigo mismo. En las personas está el factor de máxima oportunidad para las empresas. ¿O hay alguien que lo ponga en duda?


Pocas sensaciones son más motivadoras que tener la certeza de que el propio trabajo agrega valor a la empresa y la hace grande y sólida frente a la competencia (clientes que vuelven, accionistas que se quedan).


Las diez pautas de comportamiento, que ayudarán para un liderazgo exitoso:


1. Buscar oportunidades de crecimiento y orgullo para cada uno

2. Experimentar y tomar riesgos. Ponerse “a la cabeza” de los fracasos.

3. Tener una visión de futuro y saberla transmitir

4. Crear una mística acerca de la misión

5. Lograr el compromiso sincero: el propio y el de los demás

6. Fortalecer la conducta de cada individuo a partir del respeto mutuo.

7. Convicción y acción respecto a los valores e intereses compartidos

8. Planear pequeñas metas alcanzables (podemos!)

9. Reconocer el esfuerzo individual en forma manifiesta

10. Preocuparse y ocuparse de su gente




“Lo poco que se, se lo debo a mi ignorancia.”


Platon

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